La Virgen de la Prudencia es una advocación mariana aprobada por la Conferencia Episcopal Española y bendecida por el Papa, que ejerce como patrona y protectora de los conductores y viajeros. Su imagen muestra al Niño Jesús sosteniendo un volante de carro, simbolizando el control y la responsabilidad en la carretera. Esta advocación fue promovida por la Pastoral de la Carretera y su imagen fue diseñada para ser fácilmente identificable en la vía.
Para la celebración de los 50 años del departamento de Apostolado de la Carretera, perteneciente a la Conferencia Episcopal Española, cuyo objetivo es dar un servicio para alentar el anuncio y la vivencia de la fe cristiana de los profesionales de la carretera, conductores, peatones y viajeros en el uso de la vía pública y de los vehículos, haciendo siempre hincapié en la orientación de toda actuación de las personas en el sentido de la responsabilidad y prudencia de sus actos.
El Departamento del Apostolado de la Carretera creado en 1967 por José Medina Pintado es dirigido en la actualidad por José Aumente Dominguez, amigo personal de Cándido Pérez. En 2011 le propuso al artista crear Nuestra Señora de la Prudencia. Se diseñó la imagen para que fuera rápidamente identificada con la carretera, la Virgen con el niño en brazos sosteniendo éste un volante con las dos manos. Aumente consideró el resultado un “atrevimiento”. Llegó incluso a dudar de que la CEE lo aprobara. Pero la imagen gustó y fue aprobada sin ninguna modificación.
El siguiente paso fue llevarla al Vaticano. Así que en septiembre de 2018, la Pastoral organizó una peregrinación a Roma para ver al Papa Francisco. Hasta 70 fieles, entre los que había camioneros, taxistas, profesores de autoescuelas, mecánicos, policías, guardias civiles y trabajadores de la ITV, viajaron a la Santa Sede. El objetivo de la peregrinación era entregar una de estas estolas conmemorativas del 50 aniversario, con la imagen de la Virgen de la Prudencia a un lado y en el otro con la de San Cristóbal, al mismo pontífice, quien dio su bendición.
Tras el ‘visto bueno’ de Francisco y la acogida “positiva” que tuvo poco después en el seno de la Iglesia, Aumente decidió, ahora sí, distribuir y dar a conocer esta nueva advocación. “Miles” de ‘estampitas’ (donde se ve a la Virgen y al niño Jesús con el volante sobre un fondo de temática vial) han sido ya enviadas a todas las diócesis de España, también la DGT.
ORACIÓN A NTRA. SRA. VIRGEN DE LA PRUDENCIA
Virgen santísima de la Prudencia,
Señora y Madre mía.
Al subir una vez más al vehículo
y tomar el volante entre mis manos
sé que no es un juego de niños.
Por eso, después de silenciar el móvil,
me dirijo a ti, Virgen Prudente,
para pedirte un buen viaje.
Guía mi camino por el cumplimiento de
las normas de tráfico, para que
—con la debida atención y prudencia—
llegue felizmente a mi destino.
Madre, ayúdame a gozar del viaje
y evitar toda clase de accidentes,
para bien mío, de los que me acompañan
o circulan junto a mí.
San Cristóbal, patrono de los conductores,
ayúdame a conducir con responsabilidad
y en las debidas condiciones,
no por temor a la multa,
sino por amor a Dios
y respeto a mi prójimo.
Amén.






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