En el III Aniversario de la Coronación Canónica de Ntra. Sra. de la Junquera; Ntra. Sra. se presenta en el presbiterio del Santuario haciendo alusión a la advocación de la Divina Pastora – Madre del Buen Pastor. Nos encontrarnos en la Semana del Buen Pastor (IV de Pascua) y además este año es Año Jubilar Franciscano, motivo por el que se seleccionó está advocación mariana como referencia.
La Advocación de la Divina Pastora es de origen franciscano – capuchino, y en ella se representa la ternura, protección y guía espiritual, mostrando a María como una pastora celestial que cuida de sus fieles (ovejas).
Fue el capuchino Fray Isidoro de Sevilla, quien dio a conocer la obra y la misión de esta advocación en la Iglesia con el título de María, Madre del Buen Pastor. Este gran devoto de la Virgen María, una noche del mes de junio de 1703, tuvo no se sabe si “un sueño misterioso, un éxtasis, una inspiración divina, o una simple idea de representar a la Virgen vestida de humilde pastora”, cosa que llevó a cabo por encargo suyo el pintor Don Miguel Alonso de Tovar. Por este motivo, en torno a la imagen de María Santísima de la Junquera se presenta un Báculo, símbolo de autoridad pastoral y defensa del rebaño, un sombrero, símbolo del cuidado de las ovejas, las ovejas que representan a la Iglesia y la lana como símbolo de pureza y humildad. Rodea la escena principal una composición de vegetación; siendo la imagen central la Virgen y su Divino Hijo ya coronados.
La advocación inédita de la Divina Pastora se presentó publicamente un 8 de septiembre del año 1703, coincidiendo con la festividad de la Natividad de la Virgen. Desde entonces, la devoción a la Santísima Virgen bajo el título de “María, Madre del Buen Pastor” se propaga por España y América en la segunda mitad del siglo XVIII, bajo el impulso determinante del Beato Diego José de Cádiz, también capuchino, que mereció ser llamado “el segundo autor de la devoción”.
Después del paréntesis de la supresión de las órdenes religiosas en España por decreto de la desamortización de Mendizábal en 1835, restaurada la Orden Capuchina y restablecidas sus misiones en América a mediados del siglo XIX, la devoción a la Madre del Buen Pastor florece de nuevo en España y se implanta en Italia y en otras naciones europeas y americanas por mérito de ilustres misioneros, escritores y predicadores, entre los que merece destacarse el Venerable P. Esteban de Adoáin, capuchino.
Mencionar que la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos (O.F.M. Cap.) surgió en Italia a mediados de la década de 1520, con un impulso definitivo hacia 1525-1526 aunque la aprobación formal por el papa Clemente VII (bula Religionis zelus) se daría el 3 de julio de 1528. Siendo una orden de la familia franciscana; orden que precisamente este año está celebrando un Año Jubilar con motivo del 800 aniversario del fallecimiento – tránsito de San Francisco de Asís. Dicho Año Jubilar se celebra del 10 de Enero de 2026 al 10 de Enero de 2027.
La advocación de la Divina Pastora la podemos encontramos en Galicia, en Santiago de Compostela, Cambados, en la Parroquia de Allo (Zas) y Cambeda (Vimianzo); estando presente también en el Camino de Santiago.
Desde el Santuairo agradecer por la cesión de los árboles a Agrocee, Viveiros A Granxa y Jardinería Carlos Vieites Outes y al voluntariado parroquial encargado del montaje.





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